Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Cómo ser novio de tu alma gemela. Entrega 20

Y, por último, el punto cinco: No pierdas la esperanza. Lo sé, a veces puede ser duro. Sé que en algunos momentos se puede sentir como: «Dios, ¿acaso tienes un plan para mi vida?». No te permitas sentirte descalificado para el amor si has cometido algunos errores o te han pasado cosas malas. Mi esposa habla abiertamente de su pasado, del estilo de vida que llevaba, de los errores que cometió y de las cosas que sufrió. ¿Crees que la quiero menos por lo que sucedió en su pasado? Si acaso, quiero amarla más para compensar las formas en que no fue amada en el pasado. 

Mucha gente cree que es demasiado tarde. Leí sobre una niña que fue secuestrada en Texas y el tipo le hizo cosas horribles. Al final la tiró en una letrina en el sur de California y allí pasó la noche temblando entre desechos humanos. Por la mañana los trabajadores de una construcción encontraron a la niña temblando con los desechos hasta el cuello. Bajaron a un hombre para sacarla y ella se asustó mucho. Empezó a tirarle los residuos diciendo: «Déjame, no me toques». Literalmente quería vivir en la alcantarilla porque le habían hecho tanto daño que ya no confiaba en nadie. Tuvieron que agarrar a la niña a la fuerza para sacarla, llevarla a la casa para limpiarla y asegurarle que seguía mereciendo amor. 

Muchas veces, por las cosas que han pasado, la gente piensa: «Ya no lo merezco, es demasiado tarde». Pero Dios Padre, a través del Sacramento de la Reconciliación, te extiende sus brazos y te dice: “He aquí que yo hago todas las cosas nuevas”. 

Créeme, Dios responderá a tu oración. Estuve con unas monjas en Nueva Jersey que tenían un programa llamado «Adopta una monja» a través del cual podías hacerte cargo económicamente de los gastos de vida de una monja jubilada; y, a cambio, ella rezaba por lo que tú quisieras. Ahora, no sé cómo funciona eso con el derecho canónico, pero lo lograron. 

Los medios de comunicación se enteraron y aparecieron con sus cámaras:

—Nos gustaría entrevistar a una monja adoptada. ¿Ya tienen algún milagro? 

La monja dijo:

—Por supuesto.

—¿De qué se trata?

—Bueno, aquí hay un número de teléfono. Llámelos. Como matrimonio no podían tener hijos, cinco o seis abortos. Así que adoptaron a una monja y le pidieron que rezara para que tuvieran una familia.

Y la pareja dijo:

—Aquí está la carta que recibimos del convento: “Queridos tal y cual, gracias por ayudarme económicamente, a cambio de su generosidad rezaré por ustedes y haré que todas las monjas del convento recen para que tengan una familia, pero, cuidado, a veces le pides a Dios una manzana y Él te quiere dar un huerto”. Firma, Sor María. 

Por si tienes curiosidad, sus cuatrillizos nacieron el Día del Padre. ¡Funciona! 

Santa Teresa, bendita sea, decía que es mucho mejor hablar con Dios que hablar de Él. Así que, cerremos hablando con Él. 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Padre celestial, te damos las gracias por el tiempo que nos has concedido, por llamarnos a estar aquí. Te pedimos que tengamos la gracia de ser receptivos a lo que nos has ofrecido, que no desperdiciemos las gracias que nos has dado y que podamos volver a nuestra vida encendidos de amor por Ti y dispuestos a hacer cualquier cosa a la que nos llames. 

Te pido por aquellos jóvenes de la audiencia que son llamados a la vida matrimonial, para que prepares, Señor, los corazones de sus futuros esposos y esposas. Señor, pido gracias especiales también para aquellos que están llamados a la vocación al sacerdocio o a la vida religiosa. Llena sus corazones de espíritu de valor y de amor. Que ellos puedan entregarse plenamente a Ti, así como Tú te has entregado plenamente a ellos. Te pedimos Tu bendición de paz y protección sobre sus corazones, sus familias y nuestros seres queridos. 

Confiamos todos estos deseos a nuestra Señora rezando: Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. San José, ruega por nosotros. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Que Dios les bendiga. 

Esperamos que hayas disfrutado de esta charla, si conoces a otras personas que necesiten escuchar este mensaje por favor házselos llegar, compártelo con todas las personas que desees. También asegúrate de visitar www.chastityproject.com donde podrás ver videos, conectarte con Jason y Crystalina en Twitter y Facebook, y, lo más importante, obtener libros y CDs de castidad con más del 90% de descuento para poder difundir este mensaje a tu comunidad.

Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 20 de 20.

Reflexión: ¿Dedico tiempo a estar con Dios? ¿Qué puedo hacer para confiar más en Él?

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