Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Cómo ser novio de tu alma gemela. Entrega 18. El reto al que nos enfrentamos es que nuestra cultura se ha desviado tanto que ni siquiera sabemos de dónde venimos. ¿Sabías que a principios del siglo XX salió una noticia en la primera página de un periódico sobre una entrevista con el sheriff del condado de Los Ángeles? ¿Por qué? Porque había un problema moral acuciante que corrompía la fibra social de esa ciudad. ¿Y de qué quería hablar el sheriff? Bueno, él recibió informes verificados sobre hombres, a principios de 1900, mirando a las mujeres fijamente. Se pasó toda la entrevista condenando esto, dio órdenes de que, si alguien en Los Ángeles veía a uno de estos, cito textualmente: «cobardes de poca monta», que le diera una patada en el trasero. ¿Te imaginas lo que pasaría hoy en Los Ángeles? ¿Lo doloridos que estarían los traseros de la gente si realmente hicieran esto?
El artículo no culpa a las mujeres en absoluto, y no debería hacerlo: «Bueno, están vestidas de esa manera. En cierto modo se lo merecían». No, no. Es demasiado fácil culpar a la ropa cuando el verdadero problema está en el corazón del hombre.
¿Puedo mirar a una mujer con inocencia? ¿Cuál es la imagen que la Iglesia católica propone como imagen de la castidad? ¿Has visto cómo es la estatua de la castidad que hay en la Basílica de San Pedro? Adivina. Sí, has acertado: una mujer con los pechos desnudos y un unicornio. No me lo estoy inventando, allí mismo, en la Basílica de San Pedro, está la estatua de la virtud de la castidad. Es una mujer con el pecho expuesto como signo de amor nutritivo, en una mano tiene un unicornio, que representa la fuerza del hombre, en la otra, una delicada flor que representa la belleza de la mujer. Y ambos sólo pueden unirse sexualmente a través de la caridad, que es el amor.
Esta es la virtud de la castidad, la virtud del amor que une auténticamente al hombre y a la mujer. Esa es la belleza de las enseñanzas de la Iglesia. Y si no podemos mirar con un corazón puro a una mujer con los pechos desnudos uniendo a dos en el amor, entonces el problema no está en la estatua, el problema está dentro de mi propio corazón. Sin embargo, creo que podemos ayudarnos mutuamente, porque algunas chicas dicen: «Mira si el chico tiene mala imaginación es su problema». Y los chicos dicen: «Bueno, si un tipo te falta el respeto porque vas vestida así, es tu problema». Tenemos que crecer, madurar y sentirnos responsables unos de otros como hombres y mujeres.
Toda esta idea de la que hablo sobre la moral sexual no se trata de hacer retroceder la moral a la Edad Media, se trata de avanzar para construir una cultura del amor. Y el punto número tres tiene relación con ello. A medida que nos acercamos a ese día, no vivas con tu novia, «No cohabitar», no vivir juntos antes del matrimonio.
A los jóvenes se les culpa por esto: «Oh, no estás comprometido, estás lleno de lujuria y eres perezoso». ¿Sabes por qué creo que mucha gente convive antes del matrimonio? Porque saben lo que es crecer en un hogar divorciado y no quieren pasar por ello juntos. Les da mucho miedo el matrimonio, pero lo quieren. Así que quieren probar el agua primero, porque ¿qué pasa si no funciona? “Hombre, no quiero pasar por lo que pasaron mis padres. No quiero que mis hijos pasen por lo que yo pasé. Vamos a probar esto».
El hecho es que piensan: «Bueno, queremos ver si somos compatibles». Créeme, si tú eres un chico y ella una chica, no son compatibles. Me di cuenta de eso muy rápido en mi matrimonio, porque las chicas son raras y los chicos somos completamente normales, Jajaja. ¡Es cierto! Regresamos de la luna de miel y ella trajo todas sus cosas para mi baño. ¿Sabes lo que pasa cuando ella entra en tu baño? Se acabó. Tienen como 24 frascos de, ya sabes, exfoliante para pies con piedra pómez, removedor de cutícula. Y cogen todas tus cosas: tus cuchillas las destruyen, tu crema de afeitar se acaba. Me iba a afeitar y: “Acabo de comprar esto hace como dos días y ya está vacío”. Todo lo que queda es su crema depiladora, que es como con fragancia de mantequilla de frambuesa descremada con aceitunas y lavanda, lo que sea. Entonces, me digo: “Este es el momento de probar mi masculinidad. ¿Me afeito en seco o uso la mantequilla de frambuesa?”. Me afeité en seco, sí. Mentiras, usé la mantequilla de frambuesa, Jajaja. Fue agradable, sabía a sorbete de frambuesa.
Ser compatibles ayuda, pero el éxito de un matrimonio no consiste en encontrar a la persona perfecta, sino en elegir amar a la persona imperfecta con la que has decidido casarte. Se trata de cómo lidiar con las inevitables incompatibilidades, se trata de sacrificio, paciencia, fidelidad. Y adivina qué, la castidad te entrena en todas esas virtudes.
¿De dónde viene la palabra compatible? Del latín compati que significa sufrir con.
Dos sacerdotes que conozco se quedaron despiertos hasta altas horas de la noche tratando de identificar qué era lo que realmente hacía que los matrimonios duraran, porque decían: “Hay parejas en nuestra parroquia que creíamos que eran lo más sólidas posible y se divorciaron en año y medio, y hay otras que no pensábamos que tuvieran mucha esperanza y han estado casados por 30 años. ¿Cuál es la diferencia?”. Y llegaron a la siguiente conclusión: los matrimonios duraderos no son los perfectos, sino los que están dispuestos a esforzarse cuando las cosas se ponen difíciles.
Eso es lo que los hace funcionar.
Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 18 de 20.
Reflexión: ¿Sabías que las parejas que vivieron juntas antes de casarse tienen más probabilidad de separarse que las que no lo hicieron? Fuente: Bumpass and Lu, “Trends in Cohabitation and Implications for Children’s Family Contexts in the U.S.”
¿Estoy dispuesto a amar a mi esposo o a mi esposa con todas sus imperfecciones?
