Por Rodolfo Alvarez Riveroll

Un médico no deja de ser humano cuando ingresa a un hospital. Una enfermera no abandone sus valores cuando se pone el uniforme. Ellos también tienen derecho a vivir y trabajar fieles a lo que creen.

La objeción de conciencia protege justamente eso: que nadie pueda ser obligado a actuar contra su fe o sus convicciones más profundas.

Pero hoy en Puebla esa libertad está bajo amenaza.

La diputada Nayeli Salvatori presentó una iniciativa que dice reconocer la objeción de conciencia, pero en realidad la llena de limitantes : médicos y enfermeras no podrían negarse en casos de urgencia si está en “riesgo la salud” o cuando “no haya otra opción de atención”.

¿Te das cuenta? Son frases tan amplias que en la práctica dejan sin protección real a los profesionales de la salud.

Es como decir: “sí tienes derecho… pero solo cuando yo te lo permita”.

Y así, el derecho a la objeción de conciencia se convierte en letra muerta.

Y mientras tanto, algo curioso: en el Senado de la República este tema lleva años atorado. La iniciativa de 2023 para regular la objeción de conciencia nunca se discutió. ¿Por qué entonces ahora sí quieren hacerlo a nivel local en Puebla?

La respuesta es clara: buscan abrir la puerta por lo local, cuando no pudieron por lo federal.

Y lo más indignante: mientras en hospitales de Puebla no hay suficientes medicinas ni insumos básicos, los diputados pretenden gastar tiempo y recursos en metros limitantes a un derecho humano fundamental, en lugar de resolver las carencias reales del sistema de salud.

¿De verdad este es el “avance” que necesitamos? ¿Más trabajas a los médicos y enfermeras en lugar de darles mejores condiciones para salvar vidas?

La libertad de conciencia no es un “favor” del Estado. Es un derecho humano fundamental. Y cuando se relativiza, cuando se llena de condiciones, pierde toda su fuerza y ​​abre la puerta a abusos contra quienes dedican su vida a cuidar la nuestra.

Defender la objeción de conciencia no significa negar atención médica: significa garantizar que los profesionales de la salud sean respetados como personas, no tratados como simples piezas de un sistema.

Firma esta petición para exigir que el Congreso de Puebla reconozca la objeción de conciencia plena, sin trampas ni limitantes.

Hoy los médicos y enfermeras necesitan que estemos de su lado.

Porque si dejamos que se aprueben estos limitantes, miles de profesionales de la salud quedarán expuestos a ser sancionados o forzados a actuar contra su conciencia.

La conciencia no se negocia. La dignidad no se limita. La fe no se apaga.

Firma ahora y hazle saber a la Comisión de Salud del Congreso de Puebla que los ciudadanos no aceptaremos un retroceso disfrazado de “regulación”.

https://www.citizengo.org/es-mx/fr/16629-diputados–protejan-a-quienes-nos-cuidan–s

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido Protegido