Por Norma del Socorro Álvarez Ledesma 

«Los demonios los torturaban»

Una mujer escribe:

«Hace años fui internada en el hospital por un problema grave que sufrí. Cuando el médico me informó que tendrían que internarme, de inmediato ofrecí todo por las benditas almas, diciendo: “Señor, ya que ellas entran al Purgatorio sin saber cuándo van a salir, yo te ofrezco mi estancia en este lugar hasta cuando tú lo desees, con la intención de que sean liberadas”. Después un Sacerdote llegó y tuve la oportunidad de hacer una confesión general.

Terminada la confesión, momentos después le manifesté a Jesús que ahora estaba lista para partir con Él, si esa era su voluntad. De pronto vi una luz y repentinamente aparecí al borde de un abismo, en el que caían y caían almas desnudas. Me espanté y supe que tendría que entrar en él, así que le dije al Señor, que siempre se mantuvo a mi lado: “De tu mano entro y de tu mano salgo”.

En un abrir y cerrar de ojos, me hallé en el fondo del abismo: era completamente oscuro, y pude ver con mucho espanto que allí habían demonios torturando a las almas, las cuales a su vez no se quejaban en lo más mínimo. Llena de susto y compasión por lo que padecían, comencé a pedir misericordia para ellas. Tan pronto los espíritus infernales se dieron cuenta de lo que yo estaba haciendo, se enojaron e intaron abalanzarse sobre mí, pero no pudieron hacerme nada porque Jesús me acompañaba. Seguí orando sin parar hasta que de repente se abrió una luz arriba del abismo, y pude observar con gran alegría que las almas comenzaban a elevarse como en una especie de remolino.

De vuelta a la habitación del hospital, le pregunté al Señor quiénes eran esas almas. Me contestó: “Son los padres que no enseñaron a sus hijos a orar. Al morir, no tienen quién ore por ellos”.

Siempre ofrezco mi Comunión por su eterno descanso».

Ayudantes de las almas del purgatorio.

Tiene todo el sentido del mundo. Si un papá o una mamá nunca le dice a sus hijos que existe un Purgatorio y que es necesario orar por los difuntos para que puedan ir al Cielo, ¿cómo se podría esperar que esos hijos oren u ofrezcan alguna otra ayuda por sus padres cuando mueran?

https://www.facebook.com/share/p/1CdGNn2xDK

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido Protegido