Esta imagen se encuentra en un convento de la Ciudad de México, y a ella nos podemos encomendar ante esta fuerte temporada de lluvias e inundaciones.
Nuestra Señora de las Aguas es una advocación mariana nacida en la Ciudad de México en el siglo XVIII, cuya intercesión se atribuye al milagro de evitar una gran inundación en la capital.
“Después de una fuerte tromba, Nuestra Señora de las Aguas bajó de su pedestal para caminar sobre calles anegadas y abrir las compuertas de una presa, cerca de Peralvillo”, narran las crónicas de las religiosas de la Orden de la Inmaculada Concepción.
Desde hace siglos, las lluvias provocan encharcamientos e inundaciones en la Zona Metropolitana del Valle de México. Algo similar ocurrió en 1714, cuando se atribuyó un milagro a esta imagen de la Virgen.
El origen de la devoción de Nuestra Señora de las Aguas
Nuestra Señora de las Aguas es una imagen de la Virgen de los Dolores. Tras el milagro ocurrido en 1714, recibió este nuevo nombre y una celebración litúrgica el 1 de julio.
Ese día, una religiosa encontró el vestido de la Virgen húmedo, de las rodillas hacia abajo. Permaneció así por varios días, explicó la hermana Jazmín de María, encargada del acervo histórico de las concepcionistas.
“Se notificó al Arzobispo de México, Mons. José Pérez de Lanciego y Mirafuentes, quien nombró una comitiva que declaró el acontecimiento como un hecho sobrenatural, quedando registrado en la Prueba Canónica que tenemos bajo resguardo en el archivo del convento”.
Muchos relatos aseguraban haber visto a la Virgen caminando sobre las aguas para abrir las compuertas de una presa ubicada en Peralvillo, permitiendo que el agua saliera de la ciudad y se evitara una desgracia.
“El 1 de julio hacemos una celebración litúrgica en honor de Nuestra Señora de las Aguas, pero también celebramos el Viernes de Dolores, y luego la solemnidad de Nuestra Señora de los Dolores. Casi todo el año festejamos a la Virgen María”, añadió la hermana.
Desde 1973, la imagen está en el monasterio de Jesús María
La imagen de Nuestra Señora de las Aguas se encuentra actualmente en el monasterio de Jesús María, ubicado en la Villa de Guadalupe, en la Ciudad de México. Está resguardada por las hermanas concepcionistas.
Aunque no se tiene consignada la fecha exacta en que esta imagen llegó al convento, las religiosas saben que estuvo presente durante inundaciones y que intercedió por ellas en tiempos de persecución religiosa.
Tras la ley de nacionalización de bienes eclesiásticos, las religiosas tuvieron que abandonar su claustro —hoy Parroquia de Jesús María, en el Centro Histórico— y se refugiaron en la comunidad de Regina Coelli, hasta su exclaustración definitiva en 1866.
“Para conservar un poco del patrimonio de la orden, varios objetos fueron resguardados con los familiares de las hermanas; también Nuestra Señora de las Aguas quedó en manos de los familiares de una hermana llamada Guadalupe Dávalos”.
En 1963, la comunidad se estableció cerca de la Villa de Guadalupe y edificó el nuevo monasterio de Jesús María. En 1973, la imagen finalmente pudo regresar a casa.
La Virgen de las Aguas, patrimonio cultural
Por los años y los traslados, la imagen sufrió deterioro. “Contactamos al INAH y su restauración fue aceptada dentro de un programa de conservación de patrimonio cultural. Para nosotras, fue otro milagro”, relata la hermana Jazmín.
La restauración duró ocho meses y concluyó en enero de 2019. Se encontró que el vestido original tenía aplicaciones de hilos y adornos exclusivos para figuras de alta jerarquía. La imagen fue creada en México, con marcada influencia española, entre los siglos XVII y XVIII.
¿Dónde visitar a Nuestra Señora de las Aguas?
Fiesta litúrgica: 1 de julio, con Misa y celebraciones especiales.
Ubicación: Monasterio de Jesús María, Francisco Moreno 136, Villa Gustavo A. Madero, Ciudad de México (cerca de la Basílica de Guadalupe).
Horarios de visita: Lunes a sábado, de 9:00 a 16:00 horas.
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