Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Cómo ser novio de tu alma gemela. Entrego 8. Cuarto punto: conoce a los padres. No te escondas, tienes que conocerlos. Y te preguntas: “Bueno, y si lo hiciéramos y a mi papá no le gusta mucho, ¿qué hacemos?». Suscríbete, Actívate y Sigue el #periodicosagradafamiliadiocesiscancunchetumal
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Alguna vez leí sobre una pareja, estudiantes de último año de secundaria, con un romance que ya llevaba tiempo, profundamente enamorados. No solo se enviaban mensajes de texto, escribían a mano todas sus cartas de amor. Eran una buena pareja, estudiaban la Biblia, amaban a Jesús, etc… Un día estaban saliendo de la casa de la chica y el papá se acerca y le pregunta al joven:
—¿Irías a dar un paseo en coche conmigo? —Ya en el carro, el papá dijo—: Siento que tienes sentimientos fuertes por mi hija.
—Su hija es la mujer más increíble del planeta y me veo casándome con ella algún día.
—En esa parte estamos de acuerdo, creo que es la chica más asombrosa de la Tierra. Pero realmente prefiero que por el momento se concentre en los estudios, en prepararse para la universidad, en vez de estar metida en una relación sentimental de adolescentes. Así que, si ustedes pudieran retroceder un poco y simplemente ser amigos, realmente se los agradecería.
El chico quedó con el corazón roto, pero vio la sabiduría que tuvo el papá al decirlo, así que le dijo a la chica:
—Tal vez deberíamos ser solo amigos.
Ella estuvo de acuerdo y así lo hicieron, pero no pudieron mantenerse en su decisión. Los sentimientos eran tan fuertes que empezaron a salir en secreto. Un día el joven tomó la iniciativa y le dijo a la chica:
—No puedo hacerle esto a tu papá. Respeto a tu papá, realmente lo aprecio y si se entera de que le estoy mintiendo, eso lo mataría y me mataría a mí.
Pero antes de que pudieran decirle la verdad, él se dio cuenta y todo se destruyó. Ambos lloraron y él le dijo al papá:
—No puedo ser simplemente su amigo. Es todo o nada, si no puedo tenerlo todo, entonces tenemos que cortar por lo sano hasta que tú digas.
—Si esa es tu decisión, es tu decisión.
Entonces, el joven le pidió a la chica que le devolviera todas las cartas de amor que habían intercambiado, eran más de cien páginas. Las cogió, se despidió y no se volvieron a ver ni siquiera antes de irse a la universidad. Pasaron dos largos años en los que este joven cumplió su palabra para honrar los deseos del padre.
Un día, él estaba en la residencia universitaria, sonó su teléfono y era el padre de la chica:
—Hola, hijo, ¿te acuerdas de mí? Nunca olvidaré la huella que dejaste en mi familia. Tuviste mucha integridad, carácter y agallas para mantener tu palabra cuando te costó tanto. Eso requirió mucho esfuerzo y lo valoro. Sería un honor tener un hijo como tú en la familia algún día. Así que, si decides cortejar a mi hija con miras al matrimonio, estoy seguro de que ella estará más que contenta.
Él joven estaba encantado, la llamó, empezaron a salir y llevaban alrededor de un año y medio de novios, cuando una fría mañana de Navidad él le tenía una pequeña sorpresa bajo el árbol. Era una cajita con un arbolito de Arce. Ella le dijo:
—Wow, cariño, sabes, gracias. Gracias por el árbol. Sabes, realmente lo aprecio.
Y por dentro: “le gustan los árboles…”.
La familia sabía de qué se trataba, así que el papá dijo:
—Hija, ¿por qué no van a plantarlo?
Lo que había sucedido fue que unos años antes, el día que terminaron, él volvió a la casa de ella en medio de la noche, cavó un hoyo en su jardín y enterró allí una caja de zapatos llena de todas las cartas de amor que se habían escrito. Antes de irse miró a su casa en medio de la noche y dijo:
—Dios, tú sabes lo que ella significa para mí. Sabes lo mucho que la quiero, pero si hay un hombre mejor para ella en la Tierra, lo acepto, sin embargo, yo espero ser ese hombre. Si me traes de vuelta, Dios, sería un honor, pero dejo estas cosas en tus manos.
Ella no quería ir a plantarlo porque hacía mucho frío, pero el papá insistió y finalmente ella aceptó. Así que empezaron a cavar, dieron con la caja, el joven abrió la tapa y le entregó la última carta que había escrito, que ella nunca vio, era su propuesta de matrimonio. Y ese día, de rodillas, le pidió que fuera su esposa. Hoy están casados, formando una familia juntos, lo cual es una prueba de que Dios honra a los que le honran.
Obviamente, es mucho más divertido escuchar esta historia que vivirla y sufrir durante dos años esa cruz de la obediencia sobre los hombros. Pero la belleza de ese romance estaba cimentada en la cruz, el sufrimiento, la obediencia. Esto es clave en el amor, por algo Dios te ha confiado a tu familia, tengas 14 o 24 años, no te desconectes de los que te quieren: familia, amigos y Dios.
Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 8 de 20.
Reflexión: ¿Qué importancia tienen mi familia y amigos en la relación con mi pareja? ¿Escucho lo que me dicen al respecto? ¿Considero que puede beneficiarme hacerlo?
