Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Cómo ser novio de tu alma gemela. Entrega 6. El punto tres es: Deja claro el compromiso.
Muy a menudo le pregunto a las chicas:
—Oye, ¿tienes novio?
—Bueno, algo así.
—¿Qué quieres decir?
—Bueno, ya sabes, es complicado.
—Está bien, hablemos.
—Bueno, ya sabes, no somos novios, sí tuvimos una cita, pero no estamos saliendo, así que nos estamos viendo. Entonces, supongo que somos algo.
¿Algo?, ¿qué es eso? Algo es lo que crece en el costado de tu pie, un juanete.
Y todo este problema se debe a que, muchachos, nosotros simplemente no hablamos, no lo hacemos. Las chicas tienen estas reuniones en su dormitorio, donde quizás cinco o seis de ellas tienen conversaciones a la una o dos de la madrugada en las que analizan todas sus posibles relaciones. ¿Cuántas de ustedes, mujeres en la audiencia, son culpables de esto? Veamos, todas.
Ahora, chicos, aquí está lo que sucede en esas reuniones. Se sientan en un pequeño círculo en el suelo con un frappuccino de mocha y empiezan:
—¿Ryan y tú son algo o qué está pasando ahí?
—Bueno, hicimos esto, pero él dijo aquello, y no sé si lo que quiso decir fue esto otro.
—Pero bueno, tal vez él lo decía sobre ella, no sobre ti. No lo sé, miremos cómo lo dijo. Quizás el verbo estaba modificando la preposición y lo decía sobre ti, no sobre ella.
Están ahí volviéndose locas con todos sus análisis. Mientras tanto, ¿qué está haciendo el chico en su dormitorio? Angry Birds: “Boom, boom, ¡tres estrellas desbloquean el nuevo nivel!”. Y ella está allá tirándose del cabello.
Todo este problema se debe a que ella no está jugando Angry Birds. Jajaja. No, esa no es la causa.
Lo que pasa es que a veces no sabemos que se supone que debemos hablar. Hay estudios sobre esto en los que han descubierto que las mujeres adultas hablan unas 20.000 palabras al día y los hombres unas 7.000, lo que significa que hacia la hora del almuerzo la mayoría de nosotros ya ha cumplido con la cuota del día. Y entonces ella le pregunta al chico:
—¿Cómo estuvo el examen que te hicieron?
—Bien.
—Bueno, y ¿cómo te fue en la reunión que tuviste?
—Bien.
—Está bien, pues déjame contarte cómo fue mi día.
A ella todavía parece que le quedan unas 19.000 palabras, es como tomar agua de un hidrante.
Dicen que este fenómeno se puede detectar a partir de los dos o tres años. Puedes comprobarlo en la arenera del parque. Las niñas empiezan: “Entonces Sally le dijo a Jessica que Jessica bla, bla…”. En cambio, mira a los niños, están con sus carros “brrrum, brrrum”. Y las conversaciones no cambian en la universidad, es prácticamente lo mismo. No me lo estoy inventando, National Geographic estudió los embriones por nacer, masculinos y femeninos. Adivina qué le sucede al embrión femenino aproximadamente a las 8 semanas de gestación: la boca comienza a moverse. ¿Niño por nacer? No pasa nada. Ella se está preparando desde ese momento. Hace parte de lo que somos.
Nota: Traducido y adaptado a lenguaje escrito de las charlas: “How to date your soulmate” y “Theology of his body”, con autorización de Jason Evert. Parte 6 de 20.
Reflexión: ¿Si tienes una relación en este momento, es claro para ambos qué clase de relación es, lo que sienten y esperan de la misma?
