Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Esto sí, se merece el respeto y admiración para ser difundido, cuando una persona, pide prestado y a pesar de sus creencias, paga; solo los que creen en Dios y siguen sus mandamientos, son capaces de cumplir a pesar de sus carencias.
Un usuario en redes compartió el siguiente mensaje —»Hace hoy 4 meses que una persona me pidió $1,500 pesos prestados, esa persona es de bajos recursos y ahora trabaja de cerillito mi compita—. Me dijo —préstame $1,500 y te los pago en 4 meses, hazme paro—. Yo me sorprendí pero igual me gustó su sinceridad, al día de hoy ya no me acordaba y esta mañana vino a mi casa muy temprano y me pagó los $1,500.
Así con puras moneditas, yo quería llorar porque aún hay gente que realmente valora lo que es un préstamo, que sabe lo que cuesta ganarse el dinero, y sobre todo tener y cumplir su palabra». https://www.facebook.com/share/17NE5fzqBc/
