Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

En un mensaje enviado por la Conferencia del Episcopado Mexicano por el inicio del ciclo escolar, para el período escolar 2025—2026, los obispos destacaron que, “la educación, es el camino a través del cual la persona ejerce dignamente su ser

y aprende el arte de vivir”.

Continuaron que millones de niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país, inicien un nuevo ciclo escolar, no es cualquier cosa. Esto implica una oportunidad extraordinaria para seguir formando mejores personas y, a través de ellas, aspirar a que nuestra patria sea

más humana y fraterna. Ya lo subrayaba Pablo Freire: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”.

El inicio de un nuevo ciclo escolar involucra en una misma tarea, de modo directo, a alumnos, maestros, directivos de las instituciones y, de manera especial, a las familias, pues entre todos se genera el espacio propio que permite a las personas crecer,

sea en el conocimiento de la ciencia, como, también, en la capacidad de desarrollar virtudes, de moldear la voluntad y compartir la vida con los otros. Por eso, en la escuela se vuelven significativas las aulas, los recreos, la convivencia, el deporte, la cafetería y cada espacio y momento, pues ahí interactuamos y aprendemos unos de otros.

Como Iglesia, reiteramos el llamado que el Papa Francisco nos hizo, a través del Pacto Educativo Global, para poner a la persona como centro de toda tarea educativa.

Sabemos que, de manera privilegiada, la educación ayuda a cada persona a ejercer dignamente su ser, y es el camino por excelencia para aprender el arte de vivir. Sin esos horizontes humanos, prioritarios en la educación, siempre estaremos en el riesgo de

empobrecer la visión de la vida y el sentido de la misma.

Deseamos que todos tengan un buen regreso a clase. Muchos tendrán la dicha de contar con las mejores herramientas infraestructuras, otros, lamentablemente, no tendrán las mismas oportunidades, pero, en cualquiera de los casos o condiciones, que no falte lo esencial: maestros convencidos de su vocación y alumnos deseosos de crecer como seres humanos.

Una vez más, respetuosos de sus creencias e ideologías, les pedimos que nos vean como aliados en esta tarea esencial de la vida humana que nos une y compromete a

todos.

Firmaron en la Ciudad de México, 01 de septiembre de 2025

+ Mons. Ramón Castro Castro

Obispo de Cuernavaca y

Presidente de la CEM

+ Mons. Héctor M. Pérez Villarreal

Obispo Auxiliar de México y

Secretario General de la CEM

+ Mons. Alfonso Cortés

Arzobispo Emérito de León y

Responsable de la Dimensión

para la Cultura y la Educación de la CEM

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