Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA

Reflexión del día «TORTUGA Y LA SERPIENTE: «Valora a quienes están contigo desde el principio, aquellos que se esfuerzan a tu lado, porque ellos son quienes merecen compartir tus éxitos.»

En un campo abierto estaban explorando una tortuga y una serpiente. 

Mientras avanzaban lentamente, encontraron una roca. 

La serpiente, con curiosidad en sus ojos, preguntó: 

«¿Qué habrá debajo de esa roca?». 

La tortuga, siempre optimista y decidida, propuso: 

«¿Por qué no lo averiguamos?»

La tortuga se dispuso a levantar la piedra, usando toda su fuerza. Comenzó a empujar y notó que la roca era demasiado pesada. 

«Ayúdame, esta roca es muy pesada», pidió con voz cansada a la serpiente. 

Pero la serpiente, cómoda y desinteresada, ignoró su petición y prefirió observar tranquilamente cómo la tortuga luchaba sola.

Tras varios minutos de intenso esfuerzo, la tortuga logró finalmente mover la piedra. 

Pero entonces, cuando la roca por fin se desplazó, debajo aparecieron unos insectos deliciosos. 

De inmediato, la serpiente aprovechó la oportunidad y devoró rápidamente todos los insectos, sin compartir ni agradecer el esfuerzo de su compañera.

Después, con burla en su tono, la serpiente le dijo: 

«¿Por qué te quejas? Tú no comes insectos, solo consumes frutas y verduras». 

La tortuga, aún respirando profundamente por el esfuerzo, la miró con tristeza y respondió: 

«No se trata de lo que yo coma o no. Se trata de que no quisiste ayudar cuando más lo necesitaba, pero sí fuiste la primera en aprovecharte del resultado».

La serpiente se alejó satisfecha, pensando que había ganado. Pero la tortuga aprendió algo importante aquel día, algo que va más allá de la roca y los insectos.

A menudo, las personas hacen lo mismo: esperan que otros trabajen, se esfuerzan y luchen por conseguir algo valioso. 

No ofrecen ayuda ni apoyo, pero cuando llegan los resultados, son los primeros en querer disfrutar de ellos, e incluso llegan a burlarse de quienes realmente se esforzaron.

Por eso es importante recordar: cuida bien a quien permites entrar en tu vida, pues no todos están dispuestos a acompañarte en los momentos difíciles, aunque muchos querrán estar presentes en tus triunfos. Crédito al autor. Tomado de la web.

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