20 de Marzo
Redacción/PERIÓDICO SAGRADA FAMILIA
Obispo, teólogo y escritor hispano con raíces de Europa central. Profesó una devoción inestimable a San Martín de Tours, inspiración constante en su vida.
Martín de Braga, latinizado como Martinus Bracarensis y conocido como Martín de Dumio, Martín Dumiense o Martín de Panonia (Panonia, hacia 510/515 — Braga, 579/580), obispo, teólogo y escritor eclesiástico hispano católico de origen panónico, llamado el «Apóstol de los suevos». Su obra eclesial y literaria, presentando un cristianismo adaptado a los diferentes grupos de población; su preocupación por transmitir valores procedentes de la Antigüedad clásica; la predicación de un cristianismo ortodoxo en tiempos de herejía; y sus relaciones con los reyes suevos, anuncian el ideal episcopal de Leandro y de Isidoro de Sevilla.
Miembro de una importante familia romana de la antigua provincia de Panonia (actual Hungría), leyó mucho en su juventud al estoico Séneca, entonces tenido como cristiano por una correspondencia con San Pablo apócrifa, ingresó en el clero y muy joven se trasladó a Palestina para visitar los Santos Lugares. Allí residió durante varios años y entró en contacto con el floreciente monacato que se desarrollaba en las montañas de Judea. Se cree que por entonces aprendió el griego, algo que en Occidente ya empezaba a ser raro, y tradujo al latín las Sententiae Patrum Aegiptyorum.
Gallaecia y la conversión del reino suevo
Sin conocerse exactamente la razón, tal vez por tratarse Gallaecia de un reino cristiano independiente de Roma pero fuera del catolicismo, decidió trasladarse como misionero al Reino de los suevos, al que en principio se refiere como Finis Terrae, cuya clase dirigente era en gran parte arriana. Las circunstancias de esta decisión varían según los eruditos: desde petición de peregrinos hispanos, a la petición de algún eclesiástico bizantino, o incluso a la iniciativa propia, para aprovechar el retorno de una delegación sueva enviada a Tours. Ferreiro piensa que, habiendo sido Panonia patria de los suevos, deseó convertir a sus hermanos de etnia que eran ahora arrianos; lo mismo le habría ocurrido al también santo panonio y, por tanto compatriota y homónimo, Martín de Tours.
En su viaje pasó algún tiempo en las Galias, llegando a la Gallaecia en torno al 550. Por entonces, la antigua ciudad romana de Bracara Augusta (la actual Braga, en Portugal), capital de la provincia romana de Gallaecia, pasó a convertirse en la capital del reino suevo.
Nada más llegar, Matín intervino en la conversión del rey Carriarico. Según Gregorio de Tours, fuente primaria y única para su reinado, lo consiguió porque el hijo del rey había enfermado de lepra, y su padre mandó traer algunas reliquias de san Martín de Tours que le habrían provocado la curación, con lo que el rey y todo su reino abandonaron el arrianismo y se convirtieron al catolicismo en 550.[5] Tras su conversión al catolicismo, Carriarico dedicó una iglesia a san Martín de Tours para acoger su reliquia, introduciendo el culto de santo en Galicia y nombrándolo, además, beatus patronus.[6] Pero la cuestión de la introducción del catolicismo en Galicia es controvertida: para algunos, el primer rey que abandonó el arrianismo por el catolicismo fue Teodomiro, aunque también habría sido Martín de Braga el artífice de su conversión.
Martín fundó un monasterio en Dumio, cerca de la capital del reino suevo, y junto a la iglesia que. Allí trabaja varios años como presbítero y como monje.
Pronto este monasterio se convirtió en el principal centro de difusión de cultura y espiritualidad cristiana de origen oriental en el norte de la península ibérica, ya que sus monjes tenían encomendada la copia de códices, muchos posiblemente traídos por el mismo san Martín de Oriente.
Poco tiempo más tarde, Lucrecio, arzobispo de Braga, creó la diócesis de Dumio en torno al recién creado monasterio, y consagró a Martín como su primer obispo en torno a 556.
¡Ruega por nosotros!